Masticar bien los alimentos previene la aparición de infecciones en nuestra boca.

Desde siempre se ha escuchado que la digestión de los alimentos se inicia en la boca, razón por la que es importante masticar bien. La correcta trituración de los alimentos no solo favorece la absorción de nutrientes en el tracto intestinal, sino que cuanto más masticamos, más lento comemos y, en consecuencia, más saciados nos sentimos, evitando atracones innecesarios. Pero si estos motivos no fuesen suficientes para motivarnos a masticar bien, un estudio dirigido por investigadores de la Universidad de Manchester (Reino Unido), afirma que una correcta masticación también nos puede proteger frente al desarrollo de infecciones en la cavidad oral.
Concretamente, el estudio, publicado en la revista Inmunity, describe cómo el proceso de masticación estimula la producción de linfocitos T colaboradores Th17, células del sistema inmune que juegan un papel fundamental en la lucha frente a las infecciones fúngicas y bacterianas que se presentan en la cavidad bucodental. El sistema inmunitario lleva a cabo un notable ejercicio de equilibrio en las zonas de barrera como la piel, la boca y el intestino, en las que combate los patógenos dañinos a la vez que tolera la presencia de las bacterias amistosas. El estudio muestra que, contrariamente a como sucede en otras zonas de barrera, la boca tiene una forma especial de estimular los linfocitos Th17: no a través de las bacterias, sino de la masticación. En consecuencia, la masticación puede inducir una respuesta inmune protectora en nuestras encías.
Para lleva a cabo el estudio, los autores utilizaron un modelo animal al que suministraron alimentos cada vez más duros, forzándoles así a un incremento progresivo de su necesidad de masticación. Y lo que vieron es que cuanto más duros eran estos alimentos, mayor era la estimulación de linfocitos Th17, constatando que la masticación es el factor crítico para la producción de estas células inmunitarias.
Así se ha demostrado que, además del tipo de alimento, lo cual influye en gran medida. Depende la dedicación que apliquemos a este en su trituración, nuestra boca reaccionara de una manera u otra.

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